negocio traductor jurídico estableNo conseguirás desarrollar una cartera sólida de clientes solo con tarifas bajas, aceptando todos los encargos urgentes que te pidan para el día siguiente, con una atención al cliente impecable o una red de colaboradores que te puedan sacar de un apuro… Al menos, no solo con eso.

Porque por muy barato, disponible, reactivo, correcto de trato y relacionado que estés, lo que cuenta, por encima de todo, es la calidad de tu trabajo.

Tus clientes solo te contratarán de forma duradera si tus traducciones les permiten cumplir con su objetivo: implantarse en el extranjero, firmar contratos con clientes extranjeros, aportar documentos en un procedimiento judicial… Y una traducción que no es de calidad, o peor aun, que contiene errores garrafales, no sirve, e incluso puede perjudicar a tu cliente.

Si inviertes todos tus recursos ―dinero y tiempo― en marketing (web, redes sociales, networking, publicidad…), corres el riesgo de descuidar tu mejor activo: el traductor profesional que tú eres.

En un negocio unipersonal como el que tenemos los traductores autónomos, todo lo hacemos nosotros mismos: marketing, atención al cliente, tareas administrativas y, por supuesto, traducción.

Pero, si lo piensas, podrías externalizar muchas de estas tareas. Una agencia podría crearte una web muy profesional. Un asistente virtual podría gestionar tus facturas, pagos y demás pequeñas gestiones. Un copywriter podría redactar artículos para tu blog, etc. Pero hay una tarea fundamental en tu negocio: traducir. Por eso decidiste dedicarte a la traducción, ¿no? Y, salvo que quieras crear una agencia, no puedes externalizar esta tarea al 100 %.

Dedicar mucho tiempo a desarrollar tu negocio de traductor jurídico, si no te enfrentas con seguridad a la traducción de documentos jurídicos complejos, no tiene sentido. Sería como construir una casa sin cimientos sólidos.

El traductor eres tú. La persona encargada de entregar un trabajo impecable a tus clientes eres tú.

Si quieres tener un negocio de traducción jurídica estable (y diría que rentable), necesitas conocimientos sólidos de derecho para esto:

  • traducir más rápido y dedicar menos tiempo a investigar y documentarte;
  • enfrentarte con más seguridad a textos complejos;
  • fidelizar a tus clientes por la calidad de tu trabajo.

Por eso me he unido a Ruth Gámez y Fernando Cuñado, que forman el equipo de traduccionjuridica.es, para crear el Programa Derecho Mercantil Comparado Español-Francés para traductores jurídicos.

>> Descubre ahora el programa y reserva tu plaza <<

Gracias a este programa, en solo tres meses adquirirás los conocimientos de derecho mercantil que todo traductor jurídico debería dominar.

Tu competencia ya se está convirtiendo en experta. Y tú, ¿te vas a quedar atrás?

>> Clica aquí para leer todos los detalles del programa <<


Etiquetas: , , ,